lunes, 13 de agosto de 2012

Jugando con " Aún no sabía el porqué de su propia respuesta"


Era muy temprano y la perra ya acusaba el intenso calor. Aún no sabía el porqué de su propia respuesta cuando decidió llevarla a la playa, estando prohibido a través de un cartel en tres idiomas. No había nadie... y pasaron un rato húmedo y risueño.



Se derritió en sus brazos, y aunque aún no sabía el por qué de su propia respuesta, dejó que pasara. Fue la ausencia de palabras lo que le gustó de él. El juego de la seducción estaba caducado y por reinventar. Y él parecía saberlo cuando bajaron del Metro.


Nadie podía vacunaros contra el dolor. La inmunidad a la frustración contiene dosis ascendentes de sensaciones desagradables. Y aún no sabía el por qué de su propia respuesta cuando aceptasteis, los dos, ser agua y fuego. Nadie entendió. Sólo nosotros.



Llevaba 18 años recordando cada noche el punto exacto en que decidió su destino. Aún no sabía el por qué de su propia respuesta, pero algo le susurraba antes dormir, que la respuesta estaba donde siempre estuvo:en su corazón de aventurero sin reloj.



Se coló de contrabando en su alma y en su cama, como sin querer entrar. Ahora comparte lugar con las fantasías que quedaron obsoletas cuando ella apareció. Aún no sabía el porqué de su propia respuesta cuando se avino a ser su esposo aquella tarde de Mayo del 2002.






2 comentarios:

  1. La que más me gusta es la segunda. Aún no se el por qué de mi respuesta. Un deseo oculto quizas.
    Besotes sabiendo por qué

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    1. También es el post que me gustó más escribir. Aunque tampoco sé aún el porqué de mi propia respuesta. Cuando salen tan facilito, seguramente es porque algo del subconsciente está anidando en las palabras que fluyen.

      Un abrazo totalmente consciente.

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Ponen un gramo de humanidad a este lado de la pantallita blanca. Por eso, son siempre bienvenidos. Gracias por leer.