sábado, 25 de agosto de 2012

Media docena de olores imposibles II

1. La música describía un arco de colores. Un sinfín de tonalidades que olían a noche y luna. A salitre y amapolas puestas al sol sobre un verde intacto. Era imposible definir a qué olía el ritmo de sus sístoles ante la belleza de una música nacida para no morir.


2. Se situó en el punto de salida. Calentó los músculos. Colocó sus pies ante la línea, separando los dedos de sus manos y las alas de su corazón. Sonó el disparo. Arrancó. Era imposible definir a qué olía la certidumbre del éxito previsualizado.



3. Destruyó con todo cuidado los últimos cartuchos del cajón del escritorio. Se dejó llevar por el deseo de salir lo más pronto posible. Porque a pesar de que era imposible definir a qué olía, el aire enrarecido hedía al alma del poeta muerto hacía diez años allí mismo.



4. Sintió que el sueño de sus rizos ya cortados eran antesala de nuevos sueños por abrir. Que la vida sólo se sabe gozar cuando se vive sin más. Rechazando todo alarde de artificios, todo proyecto y todo anhelo. Era imposible definir a qué olía el despertar de la conciencia.



5. Desparramado en su sillón favorito, aquejado por un calor asfixiante que ni el ventilador más potente conseguía aliviar, consiguió articular un grito. Aunque era imposible definir a qué olía, la esposa supo que la muerte había entrado en su casa. Porque olía a final infinito.



6. Se colocó las medias, se recompuso la falda, se pasó los dedos por el peinado y abrió la puerta. Luis estaba en la sala, haciendo un solitario y aunque era imposible definir a qué olía, supo que ella venía de la calle acompañada de una primera mentira.



2 comentarios:

  1. ops, si que está bien esto. Sí que me ha gustado.

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    1. Gracias. Si te ha gustado pues ya está más que bien, porque disfruto jugando con las palabras o frases.
      Esta tenía mucho potencial y he tenido un poquito de tiempo para jugar con ella.
      Un cordial saludo.

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Ponen un gramo de humanidad a este lado de la pantallita blanca. Por eso, son siempre bienvenidos. Gracias por leer.