sábado, 4 de agosto de 2012

Pistas de un asesinato



Los dibujos en una pared le permitieron encajar, como en un tablero, las pistas que no acababa de cuadrar en el caso de la cubana asesinada. Le hizo recordar el crimen de Vargas LLescas acaecido en 1962, cuyo misterio estaba en un tren.


Como entonces, salvando todas las diferencias  de tiempo y de medios al alcance del asesino, el billete de tren contenía la clave para dar con el criminal, en su segunda ejecución de inmigrantes sin papeles. 

4 comentarios:

  1. El otoño del 62, fue especialmente lluvioso, eso hizo, que no encontraran ninguna huella en las vías por las que circuló aquel misterioso tren.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sólo en la inspección detenida del billete pudieron hallar el hilo conductor que llevó a la detención de Joana Mercader, como bien expuso en su tesina.

      Ya veo que conoces el caso de la rubia tontorrona y sus crímenes.

      Un abrazo

      Eliminar
  2. Hola, Albada, llegué hasta tu blog siguiendo un comentario que dejaste en el blog de una gran y talentosa amiga.
    Leí un par de entradas, me gustaron. Con tu permiso, me anoto como seguidor.
    Un abrazo desde Buenos Aires.
    HD

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Humberto. Bienvenido a este rincón.
      Considéralo tu casa. Yo sólo escribo como respiro. Sin pretender apneas de records ni algo más que disfrutar.

      Un abrazo para Buenos Aires, ligero y sin escalas.

      Eliminar

Ponen un gramo de humanidad a este lado de la pantallita blanca. Por eso, son siempre bienvenidos. Gracias por leer.