sábado, 25 de agosto de 2012

Y otros olores imposibles...

Se teñía el pelo de amaneceres rojos, los ojos de azulina y embutía sus pies en sandalias de caminos por emprender. Se detenía cada diez metros, escuchando; y a pesar que era imposible definir a qué olía, cada parada la hacía consciente de su avance.

La burbuja inmobiliaria le pilló con una hipoteca elefantíasica, un sueldo de mentirijillas y dos niños con necesidades reales. En el duermevela diario era imposible definir a qué olía la incuestionable sensación de haber sido engañado.

El calor estaba alimentando sudor entre sus pechos, astenia en sus pantorrillas y un cansancio mental que amotinaba a sus instintos. El bochorno iluminaba su cara, su cuello, las aletas de la nariz y sus sienes con unos brillos que no había conocido jamás. Era imposible definir a qué olía ese deseo súbito de buscar agua fresca. Deseó poder detener las líneas de luz que la persiana ofrecía entre sus muslos.

Se perdió entre las páginas 20 y 21. Se había colado en la línea visual de unas gafas y ahora andaban errante. Era imposible definir a qué olía saberse perdido, pero el punto no conseguía colocarse entre los manojos de palabras que fluían en la mente de Luis, quien intentaba leer.

4 comentarios:

  1. Me gusta especialmente la 5 con los abanicos incapaces de disciplinar el bochorno :)
    Un besote propulsado por un abanico

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    1. Gracias. Con o sin abanicos, la avalancha de micros que salieron, ni con abanico se podían esparcir. Quedé sorprendida hasta yo.

      Un abrazo, sin punto de libro.

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  2. Albada, percibo (huelo) que los olores son fuentes de (una extraordinaria) inspiración. Patrick Süskind no lo habría hecho mejor.

    Un abrazo de Groucho / country

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    1. "El perfume" está cargado de unas descripciones maravillosas. El inodoro protagonista queda eclipsado por los aromas. Es un libro que leí muy joven y me impactó profundamente. La película luego no tanto.

      Gracias. Un abrazo.

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Ponen un gramo de humanidad a este lado de la pantallita blanca. Por eso, son siempre bienvenidos. Gracias por leer.