sábado, 8 de diciembre de 2012

Palabras como el pan

                                Obra de Salvador Dalí.

Recoge las migajas del pastel achicharrado de ilusiones por llevar a cabo y de anhelos por arribar a buen puerto. 

Hace un hatillo de sueños rotos, lamparones de olvido y polvo de finales con lamentos. 


Se lo echa al hombro y comienza a andar, creyendo en él, por esta vez.


Un pequeño zurrón, el aire, las zapatillas tejanas... Nada le hace temer. 


Su pan son las palabras que nacen, sobreviven, y quedan en el viento. 


Las que lee, las que sustentan su voz, las que conforman su aliento.   


6 comentarios:

  1. Buenísimo , Albada. Noto ahora en tus textos una vena mucho más poética que antes, aunque yo creo que siempre la has tenido. Para mí el sustrato de un buen escritor es siempre la poesía. Ahí está el amor por las palabras,
    el aquilatamiento de las esencias, la tersura del texto, el ropaje necesario para revestir cualquier trama, cualquier historia. Así lo siento yo y así te lo digo, amiga.

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    1. las palabras, cuando quieren se enhebran en agujas de acero, formando un cabo capaz de atravesar muros, piedrasy hasta globos de helio sin romperlos, para aterrizar en nubes de azúcar de feria.

      El ritmo de las puntadas, son ellas quienes lo imprimen, son ellas quienes se acoplan a la instantánea, como en mi caso. Las dejo que vaguen, que tomen el ritmo, que culebreen por el folio y jueguen a ser ellas quienes impregnen mi voz.

      Lógicamente, mi veces con nulo acierto, alguna con certera puntería. Puro azar.

      Gracias. Un abrazo y a por nuevas andaduras.

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  2. Las palabras de otros que hacemos nuestras y sirven para alimentarnos e ir creando nuestra propia existencia. Palabras que transformamos creando nuevas que soltamos para ser recogidas por el que lo desee y así seguir un ciclo para todos vital.
    Abro mi atillo cargado de besos y abrazos para que formen parte de tu equipaje

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    1. Las palabras, como la harina para el pan de cada día.

      Un ciclo vital de renovación: Una espiga, luciendo. Segada, molida, tamizada y convertida en una obra única. ESA palabra que acaba siendo el pan de cada día. Mis palabras, las tuyas, las hermosas herramientas renaciendo cada instante.

      Gracias, en mi mochililla pongo tus abrazos y besos virtuales, no pesan, pero abrigan!!!

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  3. Palabras, tan solo palabras que alimentan amores y odios eternos. Las que surruran al oido unos labios tiernos y las que se clavan en el corazón como punzones negros. Lamento ser un pésimo poeta, pero al leer tu magnífica entrada se me ocurrieron estas pobres palabras. De verdad que es estupenda. Y envolviendo las mías en un suave viento te mando un cálido abrazo y un montón de besos.

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    1. Gracias por visitar este rincón. Pasea por él si te apetece. Como por tu casa. Con pantuflas y sin peinar si quieres. Ojalá te guste este conjunto de instantáneas que acabo dejando salir en forma de palabras.

      Y no te apures, yo también soy una poeta pésima, pero intento sacar algo de todo lo que recibo: La dicha de estar viva. Y querer expresar lo hermoso que es vivir.

      Tu cálido abrazo llegó envuelto en bufandita de cachemir color verde olivo. Huele a nieve y a edelweiss.

      Un abrazo. Y bienvenido.

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Ponen un gramo de humanidad a este lado de la pantallita blanca. Por eso, son siempre bienvenidos. Gracias por leer.