miércoles, 27 de febrero de 2013

Música y vida, o loado sea bach



Pintura "Clase de piano". Vemeer.


La ducha me recibe con unos pases de agua y de notas musicales que refreno en mi garganta para no encender de enojo a los vecinos. La toalla abraza la piel por acabar de despertar a los sentidos y el aroma del café de cápsula deja ir, como ambrosía, un compás de promesas para el paladar.♪♪

Abro una ventana más, donde a menudo, por un plasma inerte se me antoja un saludo de a de veras, que me lleva a una loa de sinfonía que acaba por despertar a la mañana.♪♫

Salgo tarareando hacia el trabajo, con una provisión de grato aroma a cuarto con piano de caja, con metrónomo,  y peluca blanca como la alegría.

Mi día me lleva y me trae, como las frutas del mercado, hasta que en algún momento, por la ventana inexistente de las cosas, la vida de las notas musicales se acopla a unos instantes de asueto e islote perdido.♪♫♫

Sin nombre, sin presencia y sin más identificación que un simple apodo, siento que el aire queda quieto. Nada más que calma se acomoda en una página sin dueño. La amabilidad que sabe a café calmo con miel, sin arrebatos, disponiendo un bodegón para este cuadro.

Ese que contemplo cuando lo veo, pero que sé que forma parte de mi casa, como los cuadros que engalanan las paredes de los ratos tranquilos, sin requiebros.
Y en muchas ocasiones son los sones que me llegan del bodegón de los afectos impalpables, los últimos compases♪♫♫ que me llevan al paisaje de otros nuevos sueños, con Morfeo.

En 


2 comentarios:

  1. Esas notas que acompasan nuestro quehacer, nuestro deshacer, diario. Loado sea.
    Salud-os

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    1. Esas notas nos pisan los talones, nos alientan el alma, nos seducen o apagan, nos llevan y ns traen, como un martinete desengrasado y sin afinar.
      La música, hasta en los latidos y en las nanas.

      Salud♪♫♫♪....

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Ponen un gramo de humanidad a este lado de la pantallita blanca. Por eso, son siempre bienvenidos. Gracias por leer.