sábado, 30 de marzo de 2013

Sensaciones

Foto tomada de Internet
Abro los ojos mientras giro la cabeza, y en tus latidos se desborda el ritmo que persigue el sueño de perderse entre mis piernas y mi cintura.

Anochece tras las ventanas, mientras el galope que iniciamos sigue su curso hacia el vacío de buscarnos y la saciedad de encontrarnos.

Como dos ciegos, entre olas y vaivenes de raso azul. Nos dejarnos arrastrar por el tobogán de los espasmos que nos hieran sin dolor. Escasos ruidos. Puro y limpio encanto de mareas que lamen la playa de los remansos. Una y otra vez en busca de la línea del mar que dibuja el oleaje. 

Cuando en una dimensión no escrita, nos rendimos, se rinden las farolas, dejando que la luna alumbre la habitación de los sentidos. 

Aquella de donde no queremos salir, por permanecer una noche más, con el corazón vencido. 

10 comentarios:

  1. Sensual y bellísimo texto en el que vas describiendo esa danza del amor y el vaivén de dos cuerpos que se encuentran entre el deseo y placer al ritmo de los latidos.

    Me ha encantado tu escrito.

    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Las danzas del amor, son infinitas. Si observas la naturaleza, son todo un prodigio de movimientos preparador por un escenógrafo sabio. Entre el mayor de ellos, el instinto.

      En este microrrelato, al ser seres humanos se dota de artificios de escena y de sentimientos. Todo ello, en verdad rodea actos simples. Me alegra te gustase.

      Un abrazo

      Eliminar
  2. Nuestros desencuentros provocan admiración, pues donde fuere que surgieran, con unos abrazos sentidos entrelazando pasiones, se rinden las distancias y surge una unidad henchida de placer mutuo.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los desencuentros, a veces, son inventos de la propia pasión, para dar de comer a la espera de un nuevo encuentro. Que, en ocasiones, se nutre más de esa espera y los anhelos depositados en ella, que en la real necesidad de encontrarse entrelazado al ser querido. Pero mis teorías son para mis adentros.

      Un abrazo, Alfred.

      Eliminar
  3. Me rindo, como las farolas. ¿Haces tú de luna, y me alumbras?
    Un abrazo fuerte.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La farolas se rinden a veces, por exceso de luz, si es posible que el exceso de luz llegue a ser posible.

      Gracias por tu lectura, Amando. Un fuerte abrazo.

      Eliminar
  4. ¿Para qué hacer tanta perorata?
    Es maravilloso, punto.
    Un beso enorme.
    HD

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias!!!, punto.

      Sin peroratas coma o sale o no sale punto y coma y salió como quiso punto.

      Un fuerte abrazo, Humberto

      Eliminar
  5. Respuestas
    1. Hasta enterrarnos en el mar...o era enterrarlos?. Broma.

      Un abrazo.

      Eliminar

Ponen un gramo de humanidad a este lado de la pantallita blanca. Por eso, son siempre bienvenidos. Gracias por leer.