martes, 2 de abril de 2013

Día azul de cuentos, lecturas y sueños.



Hoy, 2 de Abril se cumple el aniversario del nacimiento de Hans Christian Andersen, autor danés de cuentos y poesías para los más pequeños. Es autor, entre otros, de El patito feo, El soldadito de plomo o La Sirenita. 

http://www.paragustoshaycolores.com/2012/04/dia-internacional-de-literatura.html

Quiero contarles un cuento, muy conocido y que describe bien algunas etapas y algunas pequeñas maravillas. Se lo dedico a Carly y a todos los niños que viven perdidos en la isla del nunca jamás. 

Erase una vez, un patito feo, que por su envergadura y color era despreciado por los suyos. Dentro de él, un cisne iba creciendo, y aunque él se sentía desgraciado, el tiempo pasó a su favor, el frío fue dejando paso a los rayos tibios de sol y  un mañana de primavera, un reflejo del lago le mostró una imagen de un ave tan blanca y tan bella que no pudo sospechar que era su propio reflejo. Era un cisne desde el principio, entre un grupo equivocado de compañeros Este patito tuvo la suerte de llegar a encontrarse a sí mismo y a sus iguales, con quienes pudo comentar mil cosas, reír, compartir  y sentirse feliz.


Carly es una adolescente atrapada en un cuento del que está aprendiendo a salir. A la realidad de la imagen que siempre brilló dentro de ella.

Un cuento nocturno, tras la leche templada, nos hace personas cuando llega la edad de enfrentarse al mundo. Esa aventura que los cuentos nos enseñan a desentrañar, o a escribir.

Y colorín colorado, que por hoy, este cuento se ha acabado. Y colorín colorete... por la chimenea sale un cohete. y colorín, colorón....que se despierta el trombón.

10 comentarios:

  1. Cuantas cosas podemos aprender a nuestros niños con la lectura ! felicidades querida amiga, un abrazo.J.R.

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    1. Gracias José Ramón. Podemos aprender de sus oídos, esos limpios y dispuestos a escuchar, a creer e imaginar que somos un patito, un cisne, una princesa...No es fácil ser adulto con los oídos libres de tamices. O prejuicios, o miedos...

      Un abrazo.

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  2. Que lejos quedan los cuentos, leche y colacao. Los Reyes Magos y los villancicos por Navidad. Aunque siempre que hay un niño, es posible volver a ser Peter Pan en el País de Nunca Jamás. Un beso desde la Isla del Tesoro envuelto en un abrazo que te lleva el capitán Ahab.

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    1. Están tan lejos como la funda de la almohada. Con el mismo sabor a leche con grumos.
      Esa arrugita de la tela me recuerda que Campanilla revolotea cerca de Peter Pan, a la caza de sueños del país del Nunca jamás. Y cuando la noche se alza sobre la mejor luna sobre un bajel de tres palos, me dejo llevar por el cuento de mecer los sueños, dejándome abrazar por las alas de ese vagón de carga de los recuerdos.

      Un abrazo.

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  3. Gracias amiga por acordarte de fecha tan entrañable y contarnos este cuento tan aleccionador. Volver al mundo de los niños debiera ser asignatura de obligado cumplimiento y jardín de frecuente paseo. Allí se recupera la inocencia, por la que yo rezo para que no me abandone jamás, y se disfruta de la magia, tan necesaria para elevarse sobre los momentos horrendos y aciagos, que a veces nos toca vivir. Un placer y un abrazo.

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    1. Volver la vista a las noches, donde una voz hilaba el tono de misterio para dar entrada a las palabras, me causa siempre un gran descubrimiento.
      Me ocurre igual cuando recuerdo el silabeo de una aula infantil,en lecturas sencillas, que no por ello dejaban de ofrecer la ventana al mundo de la lectura.

      Un abrazo coma grande punto.

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  4. Y colorín, colorán
    un par de besos van.

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  5. Me dejé invadir por tu versión, ésta me llegó muchos años después de la que alguna vez escuché, pero con más emoción, te diría.
    Un beso enorme.
    HD

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    1. Con la luz de los años, esa tibia atmósfera de la noches infantiles, cobra vida. Y volvemos a sentir el corazón expectante por las palabras que suenan cuando uno tiene sueño, pero quiere evitar dormirse, por continuar viviendo lo que unas letras escribieron para acunar la noche de la imaginación.

      Un abrazo, con recuerdos a leche templada y sueños por escribir.

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Ponen un gramo de humanidad a este lado de la pantallita blanca. Por eso, son siempre bienvenidos. Gracias por leer.