viernes, 2 de agosto de 2013

Con alma de cormorán.

Imagen del libro de Luis Cabrera. Alma de cormorán. 


La trasformación de la crisálida acababa,
poniendo a prueba cada célula,
cada enlace molecular,
cada instrucción previa impresa en su ADN.
O cada decisión buscada por laberintos ciegos.

Con una arruga de entrecejo, como un Garrido cualquiera.
Con cada gesto ante el espejo de caleidoscopio iluminado.

Abriendo desde dentro el norte del capullo,
Y rompiendo los hilos exactos de la seda.
Sufriendo con cada mínimo movimiento,
emergía un compendio de emociones.
Se materializaban las imágenes cosidas a la vida.

En un sobre negro y cerrado, esperaba un libro,
como garante del íntimo milagro, de poder volar.

No es un libro de fotografías, ni de relatos. Son 87 fotografías con otros tantos textos. Algunos muy breves, algunos auténticos relatos. Todos con un corazón latiendo.

Llega a mis manos trayendo un cierto rumor a pasado y a exámenes, un olor a vida y a mar, con un sabor a fruto maduro, por degustar.




2 comentarios:

Ponen un gramo de humanidad a este lado de la pantallita blanca. Por eso, son siempre bienvenidos. Gracias por leer.