jueves, 10 de abril de 2014

Mares de virtualidad

Óleo de Modesto Trigo Trigo

Cada uno era el botón negro  sobre la otra esfera blanca, buscando la policromía de un deseo a punto de levantamiento de armas. Ese que discurría entre líneas, y bajo las líneas de flotación.

Se leían entre risas pletóricas, mientras  derramaban aquellas confidencias que atesoraban para sus encuentros virtuales.

Vestían de arial cinco frases  de  seducción, con hilos de fantasía, donde la bata eran  medias negras, y el pijama, un ligero con blonda blanca.

Se intuían tentando colinas, descendiendo a muslos perlados, artesanos con manos de trapecista, y besos de mago con chistera y sin varita.

Dibujaban con calibrí palabras de amor imaginado, con pespuntes de ilusión, donde el chándal era un esmoquin negro, con toques de pachulí.

Se acariciaban entre hilvanes de puntos suspensivos. Dibujaban en cursiva, con interrogantes y sin signos de admiración, dejando que los mensajes reflejasen vainicas de deseos prisioneros en cuartillas de plasma.

Los barrotes confinaban un máximo de cien palabras donde nadar, entre los seis mil quilométros de océano de soledades, por donde navegar sin timonel.

Cuando descubrieron el tapiz de nudos gordianos que habían trenzado durante dos años, se rindieron a la necesitad de encontrase, para desatar las letras, y anudar los brazos de la realidad.

El falso licenciado alquiló un departamento y un auto, dejando atrás los reproches por un dispendio que no podía abordar.

La señora de la limpieza pidió un crédito personal para el viaje a Cancún, sin reserva de hotel, y con ropa interior de estreno.

La realidad les encontró con el paso cambiado. Entre palabras extendidas a mamporros, los mejores amantes resultaron dos desconocidos, sin nada que compartir.

No llegaron a subir de la mano  a esa terraza, con vistas a ese  océano  caribeño, cuajado de los retozos de tahoma  subrayados, ante un plasma incorpóreo de irrealidad.



20 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho tu entrada. Enhorabuena

    un abrazo

    fus

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    1. Gracias por tu lectura.

      Un abrazo virtual. :-)

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    1. Esas cosas de la virtualidad, que a veces adelantan por la izquierda a la ficción.
      Quede claro que conozco casos en los que la realidad fue aún mejor que los tanteos vistuales previos (y en cualquier tipo de letra).

      Un beso virtualmente real.:-)

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  3. ufffff coincido con Toro.
    Esta entrada tuya en especial, es una de las que más me ha gustado.
    ENHORABUENA
    CARLOS

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    1. El tono que busqué, que estuvo por la labor, Carlos.
      Los chascos, esos viejos conocidos por todos, vistuales, reales, virtuales o sabidos sin constatación real, que se pueden tratar de muchas maneras. En mi humilde opinión.

      Un cordial saludo.

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  4. Albada, es una entrada muy original.Se lee con agrado y mantiene el interés de llegar al final para "deshacer los nudos gordianos". ¡"A cuántos no les pilla la realidad con el paso cambiado"!...

    Un abrazo.

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    1. Gracias Fanny. Esos nudos de aparente imposible desatado, donde nos metemos a veces. Y sí, la realidad creo que a todos nos pilla alguna vez con el paso cambiado, y damos un saltito, casi un brinco a un solo pie, para que en un desfile entre muchos, pase casi inadvertido.:-)

      Un abrazo.

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  5. Estupenda narración, Albada. Me gustó mucho la forma en que abordate la historia con toques de gramática, caricias imaginadas, proyectos a través del monitor... Y el final con un toque de realidad que redondea la faena. Un placer leerte. Un beso desde Buenos Aires!

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    1. Muchas gracias por tu lectura. Los toque gramaticales, los tiempos de esas relaciones epistolares diferentes...todo es una forma de abordar la virtualidad que quise plasmar, con menor o mayor acierto.

      Un cordial saludo.

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  6. Triste compendio de realidad disfrazada de virtual. Es una historia brutal, cargada de soledad no contada, solo escrita a los cuatro vientos.

    Saludos

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    1. Exacto. Encontré la excusa perfecta para hablar de la soledad vestida de comunicación escrita, que puede ser declamada, pero sin duda desde islas alejadas de otro océano que no sea la de los anhelos guardados bajo llave.

      Un saludo, Nel. Gracias por tu lectura.

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  7. La realidad virtual puede ser, muchas veces, como la pintura que ilustra la entrada, hiperrealista.

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    1. La lata de Coca-Cola , en colores y real, a los pies de la estatua de una mujer en forma de escultura inerte.

      La realidad, con programas,de fotos, de vídeos y unos teletipos que ya son de twiter, es bastante irreal, Por qué entonces los amores se quedan en sucedáneos muchas veces, cuando adoptan este sistema de comunicación?. Pero pueden llevar a los mejores momentos de encuentros por toda la eternidad?. Cuestión de suerte?.

      Un cordial saludo..

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    2. Le puedes llamar suerte, destino, providencia, lo que sea, pero es evidente que hay cosas que están fuera de nuestro conocimiento y alcance, algo que a veces hace pensar que nos manejan los hilos...

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    3. ...la cruceta de un sueño llamado azar. La tecnología nos puede aclarar todo concepto, incluidos las prescripciones, y cualquier sensación. Lo que no sé es si logrará atrapar en un discurso químico lo que acaba funcionando entre dos humanos y lo que no funciona. Porque al final...

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  8. Un paseo por la virtualidad de la red, plasmado en una frustración de sueños de seducción, agotados en la playa de la cruda realidad.
    Un abrazo, un placer leerte.

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    1. Es exactamente eso, donde la realidad ocupa el espacio de una lata de resfresco en medio de un océano de posibilidades. De seducción, en este caso. Y escorada al fracaso, como podía haber sido a la inversa, en una realidad de refresco inmneso y un rinconcillo de fantasía previa, que se olvide pronto desapareciendo del cuadro.

      Un abrazo, virtual ¿? Nos vemos, virtualmente.

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  9. qué bueno, qué imaginativo, y qué crudo, muchas cosas en pocas líneas. es una costumbre ya visitar tu espacio siempre q paso por el eskup de El País, sana costumbre diría yo. un abrazo.

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    1. Gracias Alejandro. Ese espacio de interacción virtual, como otros muchos, son terrenos todavía por conocer a fondo. Toda relación, real o virtual, forma parte de la necesidad de comunicarse con sus semejantes del ser humano.

      Un brazo.

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Ponen un gramo de humanidad a este lado de la pantallita blanca. Por eso, son siempre bienvenidos. Gracias por leer.