martes, 23 de septiembre de 2014

Otoño nuevamente


Se acortan los días,  como los paseos por el malecón. Como las horas que queremos pasar en la calle, cada vez más vestida de hojas. Hojas caídas  en las aceras, sobre los parterres, sobre los coches, sobre los caminos de barro, tras la lluvia de esta tarde.

Me había dicho que el otoño era la estación que más le gustaba, por cambios en la luz del día, menos hiriente sobre los colores claros, y por la infinidad de ocres de las hojas de todos y cada  uno de los árboles del bosque cercano.

Para algunos, es una estación tristona, apagada y gris, pero para él era cuando podía sacar en las notas del violín, esas  las burbujas de amor que atesoraba durante el verano.

Algunas tardes salgo al bosque. Por ver si le veo. Me quedo un rato escuchándole y luego me regreso. Cada vez con más mullida alfombra de hojas bajos mis botas, cada vez con más necesidad de llegar a casa. 

Por serenar en el alma, las notas de su violín atemperado, como hojas que caen despacio al suelo de las músicas por escribir, de otoño. En la ciudad de los apegos.

8 comentarios:

  1. Qué sensible es la pluma o el teclado de los poetas a los cambios de estación.
    Un abrazo.

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    1. Lo cierto, Macondo, es que los cambios de luz, ese acortar de horas solares..pues imagino que producen cierta expectación en los espectadores. Digo yo, que no sé mucho. A mí me parece que no me produce melancolía, pero no puedo jurarlo!

      Un abrazo

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  2. No nos engañemos.
    Es una estación triste, tristísima.
    Pero ha acabado con el calor y por eso le doy las gracias.

    Besos.

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    1. Yo no la veo triste, tal vez...de recambio, de mudanzas...pero alivia, y cómo, el calor. Que este año ha durado lo que ha querido.

      Un beso.

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  3. En otoño hay menos luz. De eso no hay duda. Pero no menos cierto es, que esa carencia de luz, ese tiempo de penumbra, hace que uno se encuentre más a uno mismo. Y eso, a mí, me gusta.
    Un abrazo tupido como tu alfombra de hojas.

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    1. Es que va bien que uno no se distraiga tanto con las luces y los sonidos del exultante verano. Verse, reconocerse, criticarse, conocerse en definitiva...es un ejercicio escolar, de Septiembre a Junio, que no debemos de esquivar, no?

      Abrazo son sonido a hojas secas crujiendo por los pasos de las botas.

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  4. Hola amiga...parece que todo se cae, como el otoño...Acabo de perder todas mis etiquetas de "frases mías", en las cuales iba tu bonito comentario. "Ponte en su lugar.Es quizás lo que menos se dice.Y es lo que de verdad puede ayudar, la empatía. Escuchar activamente, sin prejuzgar, sin moralinas...qué poco se hace. Un beso dominical, Aries. Buena entrada de otoño." No soy capaz de arreglarlo. me ha encantado y me gustaría ponerlo, es justo lo que pienso y lo que me ha faltado siempre...Gracias.

    Me gusta tu entrada. el otoño da paso a nuevas amigas...las setas, que aprovechan esas hojas en el suelo, para crear su nuevo mundo. muy bonito

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    1. Un mundo de maravillosas sorpresas, la micología. En esta zona hace semanas que las veo a la venta...con esos sombreros tan lindos, y ese olor a humedad, y esos colores y formas tan sugerentes..Intento poner nuevamente el comentario a tu post, pero no sufras. Andan los gnomos muy revoltosos, pidiendo avellanas por los bosques, e igual juegan con ese apartado de tu blog :-)

      Un beso.

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Ponen un gramo de humanidad a este lado de la pantallita blanca. Por eso, son siempre bienvenidos. Gracias por leer.