lunes, 19 de enero de 2015

Cada día más mendigos


Ayer, a  la entrada de un supercito que abre cada día, y hasta las dos de la madrugada, había un perro. Un labrador, muy bonito, y echado en el suelo, tranquilo. Yo dejé a mi perrita Tart sujetada a la barandilla que ahora remata el alfeizar de la ventana de vidrio, y entré a comprar un barra de pan. Digo ahora, porque antes ahí se sentaban a tomar lo que algunos compraban dentro. No soy la única que los domingos se ve sin pan por las tardes, como las colas de esta tienda atestiguan, así que tardé en salir de la tienda unos cinco minutos.

Al lado del labrador canela estaba un borracho con mochila apoyada en la pared. No una gran mochila, sino pequeña, y con una botella de plástico, con vino, y quien, por supuesto se dirigió a mí.
- " Soy un borracho de mierda", dijo señalando la botella, ...pero qué perro tan bueno tiene.
-  Bueno, es que muy mayor, dije desatando a la perra.
- Yo soy un borracho de mierda, volvió a decir,... a ver si me puede ayudar. 

Con la perra sujetada en mi mano, me giré ya un poco mosqueada...
- Lo de mierda lo dice usted.
- Sí, respondió, pero es que soy un borracho... y ahora...ni casa tengo. Soy un okupa.
- Pues eso que se ahorra el alquiler!. Mire, si ya que sabe qué le pasa, pida ayuda hombre...
- Si me puede dar para comprar más vino...
- Para más vino no le puedo dar, pero si quiere esta barra de pan, con gusto es suya.

No la aceptó...porque repitió que era un borracho de mierda, y ahí le dejé, en la entrada de un supermercado regentado por un paquistaní, que entiende qué necesitamos los españoles...una tienda donde comprar pan o vino, un domingo por la tarde. Si aún nos queda dinero para comprar.

Un par de zapatos, de Van Gogh, Tomado de Google

8 comentarios:

  1. Me gustan tus historias sacadas de lo cotidiano.
    Aquí nos dejas un hecho que, desgraciadamente, va en aumento.El indigente que se emborracha y pide limosna para vino, está en una situación sin salida: bebe para no ser consciente de la miseria en la que vive, pero al beber se degrada cada vez más.
    Lo más correcto es proporcionarle alimentos y abrigo, pero si le falta un techo, seguirá en la indigencia y su deterioro irá en aumento.

    Un abrazo.

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    1. Me atreví a decirle que el primer paso, reconocer el problema ya lo había dado. Que la coletilla que ponía denotaba que quería salir de ese estado, pero no creo que en este señor fuera sólo la crisis la responsable principal. Lo ignoro, la verdad.

      Lo que me sorprendió fue lo limpio, feliz y cuidado que se veía el perro. No sé cómo decirlo, pero es algo así como que como algo denotaba un pasado "normal".

      Un abrazo

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  2. Difícil cuestión planteas, cuando alguien te reconoce así a bocajarro que la verdad es que, quiere vino¡ y ya él mismo se insulta... repito dura situación has ido a reflejar con odo el entorno de la realidad que muchos viven y muchos vemos ... la situación persiste viene de muy lejos, y seré tal vez dura pero hay muchos borrachos de mierda en sus casas, con trabajos, y atemorizando familias enteras...
    esto es una mínima parte de ideas que puede traer tu relato (real) al lector que entra de lleno en la escena.

    Besos fuertes

    tRamos

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    1. La verdad es que pensé en él hasta llegar a mi casa. Sin duda conoce asociaciones o lugares, o centros médicos donde puedan ayudarle, pero para ello ÉL ha de querer salir de esa rueda. Y me temo, que autoinsultarse es su manera de decir que de momento...no se lo plantea.
      El alcohilismo es una nefermedad muy cruel, mucho, porque además de deterioro físico y mental que provoca en el consumidor, las consecuencias en entorno familiar y social son devastadoras.

      Un beso!

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  3. El problema es muy complejo, porque si la persona no pide ayuda para salir del problema ¿quien se la dará?. Si no la pide habría que obligarlo a recibirla, es decir que se le podría internar para recuperarlo. Pero, después de recuperado habría también que ofrecerle una espectativa, algo que le de una razón de vivir. Pero eso, la sociedad no está en condiciones de dárselo. Es verdad que hay personas e instituciones que tratan de ayudar, pero a la sociedad, en su conjunto, poco le importan los miserables, y muchos creen que no vale la pena preocuparse demasiado de quienes parecen ser irrecuperables.

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    1. A la sociedad no le importan los perdedores. Porque olvidamos que todos podemos perder alguna vez. Esos sintecho crecientes, pueden arrastrar mil historias, pero el trasfondo común es la ausencia de persona cuidadora principal a quien de verdad le importe.

      Bien es cierto que tal vez este señor, no aceptara ayuda. Un abrazo

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  4. Se auto insulta, para reconocer lo mal que está por su culpa, esperando que no le des la paliza, sino solamente otro trago. Es así de bestia, el tema.
    Un abrazo.

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    1. Pues si es así de bestia, me da aún más pena. Pero hoy una señora de aspecto se ha puesto a recoger colillas vaciadas de un cenicero de un coche, cuando el que estaba aparcado allí se ha ido. Ese que desaparcaba igual no era quien había hecho esa cochinada.

      Que se ve de todo, y cada día de más todo. Y más de todo. Un abrazo

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Ponen un gramo de humanidad a este lado de la pantallita blanca. Por eso, son siempre bienvenidos. Gracias por leer.