sábado, 18 de julio de 2015

Plaza de los suspiros de mar


Foto de Aguirrefotobcn. Plaza de Felip Neri, en el gótic barcelonés. 

Bien temprano Juan se cortó las uñas de los pies. Y de las manos. Repasó dos veces su aliento a menta, para hilvanar el día en que se vería con Paula, la amiga de noches de delirio... y de fantasía.

Bien afeitado, tres hojas en la maquinilla, se puso la camiseta negra, con una frase de risa. Vistió un tejano pirata, que aún enarbolaba apresto de estantería, y etiqueta de "sablazo" de marca, con dosis extra de alevosía. Imposible encontrar mejor ocasión de estreno, se dijo. Y es que ella parecía rezumar amapolas,  y caracolas de mar, y azuladas alegrías, entre sus emitonos de infantil caligrafía. ¿ya no existen las cartas manuscritas?.

Juan se calzó deportivas negras, con una pelotita insertada. Aplicó polvos del Dr Sholl por el interior de lona y zarandeado el calzado, estornudó tres veces y tosió durante un rato. 

Paula llegó tras los quehaceres habituales. Llegó un pelín tarde, sofocada y sin maquillaje. Ni tacones. Ni más abalorio que unos pendientes de aro. Polo blanco y  vaquero gastado. Con chanclas, y desatando la huida de unas palomas feas y voraces.

Se encontraban en la Plaza Neri, con las miradas sonrientes y con los labios sin prisa. Derrocharon palabras, posturas, gestos de algarabía, risas en estéreo, sudor en las axilas... Y hablaron denso y seguido sentados en la fuente seca. Y rieron como la brisa, bajo la sombra de un árbol. Sin saber cómo, se dieron un primer beso, que se convirtió en tornillo. Y se rescataron luego de sueños... inagotables, y de caracolas marinas y de sirenas de bosque, y de volcanes sin fuego, para, en la boca, dejarse caer en las playas de las certezas perdidas. cayó la tarde  y las tripas denunciaron abandonos, por los relojes varados en las pestañas del otro. 

Con las manos entrelazadas, dejaron ir las lunas de los suspiros, las semanas de preludio, las noches frías...desabrochando anhelos de sal y terciopelo, de arroyos con helechos, de aroma a profecía, de amor con besos.

En la sombra de la noche engalanada por farolas, les vieron alejarse hacía una horchatería. Desde una foto de verano, les deseo un camino largo, y que sin dejarse de la mano, recorran la más dulce y mejor...de todas las travesías.

8 comentarios:

  1. Muy dulce y romántico tu texto mi querida Albada.

    Se desnudaron el alma y la vida entre caricias.

    Un beso.

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    1. En un rincón de la plaza pequeña, como siempre, demostrando que el espacio, no es excusa para primeras caricias, para primeros roces, que enjabones del alma, que se lleven viejas cosas y traigan nuevas y gozosas nuevas sensaciones.

      Un beso.

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  2. Bonita imagen para un sugerente relato. O bonito relato para una sugerente imagen. Me uno a tus deseos.
    Un abrazo.

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    1. La foto dio el pistoletazo de salida, en este caso

      Gracias. Un abrazo

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  3. Bendita travesía la de tus personajes, la que inician desde la ignorancia de unos cuerpos desconocidos, encontrados en el gótico barcelones, partiendo raudos sin fechas hacia la travesía sin red, atravesando los escollos del alma, bien agarrados y seguros de sus fuerzas.
    Un beso.

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    1. Era el reencuentro seguramente, de dos almas que ya en otra dimensión, quién sabe cómo, se conocían.
      Sus fuerzas, todas ellas, bajo el mando de timoneles sincronizados y ávidos de navegar

      Un beso!

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  4. Adoro esa plaza.
    Un cielo de silencio donde soñar.

    Besos.

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    1. Es uno de mis rincones favoritos también, por el silencio que sortean las palomas o las chanclas o botas según la estación, como debe ser.

      Silencio para pensar y pensarse, para encontrar la musa que siempre aguarda...en refugios de paz.

      Un beso

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Ponen un gramo de humanidad a este lado de la pantallita blanca. Por eso, son siempre bienvenidos. Gracias por leer.