sábado, 20 de febrero de 2016

¿Quién es usted?

- ¿Quién es usted?        
- Paco, tu marido
- Desde cuándo   
- desde hace cincuenta años
- ¿Por qué me da la mano?   
- porque te quiero
- ¿Ah sí?Ah...y desde cuándo       
 - desde que eras niña


- ¿Quien era ese hombre con barbas?     
- Paquito, tu hijo
- ¿Y por qué lleva barba?
- la ha llevado siempre. Le gustará.
- Ah. Muy guapo ese hombre 
- Sí, salió muy guapo, y muy bueno.

- ¿Dónde me lleva?
-  a pasear por el jardín
- Un hombre muy mayor para ser mi hijo, serà hijo de otra
- No, es nuestro hijo mayor, tenemos otros dos
- Me hace broma. Soy muy joven para tener hijos. ¿Quién dice que es usted?
- Soy tu marido. Ya te llevo a comer, Adela

En la residencia de los recuerdos extraviados, la anciana de la ciento quince, en cada visita conoce de nuevo a la misma gente, una y otra vez

10 comentarios:

  1. Nos dices en pocas y certeras palabras, toda la tragedia de los ancianos víctimas de su propio olvido, tremendo!
    Un beso.

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    1. Es una tragedia, sin duda, pero en su cabeza, ellos viven su realidad sin drama alguno

      Un beso

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  2. Cruel enfermedad, para los enfermos y para sus seres queridos.
    Un abrazo.

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    1. Es muy cruel, la verdad, pero creo que más para la familia que para el paciente

      Un abrazo

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  3. Una buena pincelada de ternura. Un beso.

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    1. Intenté pintar lo único en que lo que quise centrar la mirada, obviando el envoltorio.

      Un beso

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  4. Me gusta la gente que cuenta la miseria de la vida con belleza. Tú lo haces en este relato. Y lo haces hermoso.
    Besos.

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    1. Rescatar de la miseria su gramo de humanidad, casi siempre es posible.

      Un beso

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  5. Conozco algún casó así y ufffffffffffffffffffffffff

    Besos.

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    1. Cachis que uf. Me quedé con una parte de una enorme pesadilla demoledora.

      Un beso

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Ponen un gramo de humanidad a este lado de la pantallita blanca. Por eso, son siempre bienvenidos. Gracias por leer.