lunes, 24 de octubre de 2016

Probando saboresII

Imagen de Google


Ir a una cata de quesos y vinos es algo a lo que no tenía ni idea de que se podía asistir. De hecho soy abstemia, y los quesos no son mi fuerte, pero rescato este texto, lejano, donde echo en falta aromas de emociones, que acostumbro a incorporar, porque me hizo pensar en él. El surrealismo, tal vez un día no exista, y sea posible que pudiera ser literalmente, un curso online tal cual imaginé y disfruté escribiendo. Ahí va: 

Me matriculé en un curso semi-presencial de Enología para principiantes. El primer día nos dieron a los cinco matriculados toda una relación de tipos de uva, sus características esenciales, tierra de cultivo y formas de reconocer los caldos más comunes, junto con un dossier pormenorizado de las composiciones más usadas en los caldos de la zona.

La primera práctica on-line fue hace dos jueves. A las 17 horas, con el dossier en la mesa, el portátil recién cargado, habiendo avisado de que por favor no me distrajesen, y con un vaso de agua a mi alcance, desde la pantalla emergió una copa balón.

Copa con un tinto que sujeté algo torpemente, y a los 10 segundos, me puse  a rellenar un cuestionario para evaluar las apreciaciones. Habían puesto una línea final donde hacer un resumen de la experiencia, donde al fin y tras mucho pensarlo me atreví a escribir:

“Evocador y delicado bouquet floral sobre una pétrea base de taninos, especias y vainilla. Vibrante e inolvidable.”

El segundo jueves me conecté a la hora acordada, y con una lucecita verde junto al nombre del tutor y ningún estudiante conectado al campus virtual, se me hizo llegar otra copa, de vino blanco esta vez y una cartulina roja donde en letra gótica escrita en tinta china, y a plumilla rezaba:

“Le ruego concrete su comentario e intente delimitar zona y composición de la cosecha . La base de datos quedó inservible tras su entrada en ella el jueves pasado.”

Atentamente.

Profesor Falanix

8 comentarios:

  1. Partiendo de la base de que no tengo ni idea de vinos, creo que hay muchos que presumen de entender y no saben distinguir un Don Simón de un Vega Sicilia.
    Disculpa la autocita, pero es que el asunto me ha recordado a una de mis primeras entradas mi blog: Fantasmones por doquier
    Un abrazo.

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    1. No entiendo de vinos, pero como bien dices hay quien se hace pasar por enólogo cuanto menos, cuando son aficionados de pacotilla. Domingueros del vino.

      En tarragona hay la titulación de Enología, grado universiario, y sin duda ellos son excelentes elaboradores de bienos caldos y hay grandes catadores de éstos, pero que sí, que mucho bobo hay en este campo.

      Un abrazo

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  2. Ni entiendo ni me gusta el vino y el queso me gusta el suavecito.

    Un beso enorme y feliz día, preciosa.

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    1. Con nosotras esos certámenes no tienen futuro, ya lo veo :-)

      Un beso, María. Feliz semana. Ahora dejaré respirar este blog unos días. Un beso, nuevamente, nos seguimos leyendo

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  3. Una copa de vino encierra mil sutiles pautas de aromas, cada uno es único, fruto de una tierra y unas manos que se han encargado de elaborarlo, hay que disfrutarlo per se y dejarse de chorradas.
    Con un buen queso curado mejor es la degustación. Pero lo importante, como en todo, es la compañía al saborearlo, eso le da el toque justo.
    Un beso.

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    1. Moderación y compañía. Creo que tienes tooooda la razón. Fíjate que el dicho, "que no te lo den con queso", contrariamente, viene de que para valorar un vino, daban quesos fuertes, que anularan en parte la medianía del vino, o su pobreza directamente.

      Es un buen maridaje. Lo que una no puede ser es perfecta: los quesos fuertes me ofenden las papilas :-) Un beso

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  4. Hay mucho fantasmón en todas partes.
    Y en el tema de los vinos parece que más aún.

    Besos.

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    1. Hace unos años te regalaban decantadores de vinos, como si fuera obligación del anfitrión entender, y lo que es peor, dándote a entender, oliendo el tapón y mirando añadas y origen, que ese obsequio venía de un somelier.

      Ya me ves mirando estantes, para llevar o para poner. ;-)
      Fantasmas...y fantasmadas. Un beso

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Ponen un gramo de humanidad a este lado de la pantallita blanca. Por eso, son siempre bienvenidos. Gracias por leer.